jueves, 3 de mayo de 2012

Autores más significativos del Romanticismo


Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Domínguez Bastida nació en Sevilla, el  17 de febrero de 1836 i murió en Madrid, el 22 de diciembre de 1870. Más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo, aunque escribió en una etapa literaria perteneciente al Realismo. Por ser un romántico tardío, ha sido asociado igualmente con el movimiento posromántico. Aunque, mientras vivió, fue moderadamente conocido, sólo comenzó a ganar verdadero prestigio cuando, tras su muerte por Tuberculosis, fueron publicadas muchas de sus obras.

Bécquer escribía poesía, y los temes que más trataba en este ámbito eran el amor, la muerte y la creación poética. El ideal poético de Bécquer es el desarrollar una lírica intimista, expresada con sinceridad, sencillez de forma y facilidad de estilo.
Pero, aparte de su importante lírica, Gustavo Adolfo Bécquer fue también un gran narrador y periodista. Escribió veintiocho narraciones del género leyenda, muchas de ellas pertenecientes al género del relato gótico o de terror, otras, auténticos esbozos de poesía en prosa, y otras narraciones de aventuras. María Rosa Alonso encontró en ellas siete temas principales:

  • El oriental y exótico
  • La muerte y la vida de ultratumba
  • El embrujamiento y la hechicería
  • El tema religioso
  • Las inspiradas en el Romancero
  • Las de tendencia animista

José de Espronceda 
 
José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado nació en  Badajoz, el 25 de marzo de 1808 i murió Madrid, el 23 de mayo de 1842. Fue un célebre escritor de la época del Romanticismo, considerado como el más destacado poeta romántico español.

Estudió en el colegio de San Mateo de Madrid. En 1823 funda junto a otros alumnos de Alberto Lista la academia del Mirto, para continuar con las enseñanzas del clausurado colegio de San Mateo.
Denunciado por sus actividades intelectuales en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años.

Durante su estancia en el monasterio, y alentado por su maestro, el erudito y poeta sevillano Alberto Lista, comenzó a escribir el poema histórico El Pelayo en octavas reales, que dejó inacabado. Más tarde escribió la novela histórica Sancho Saldaña o el Castellano de Cuéllar. En 1840 escribió un tomo de Poesías que tuvo gran éxito y repercusión. Los temas de esta recopilación son el placer, la libertad, el amor, el desengaño, la muerte, la patria, la tristeza, la duda, la protesta social, etc.
Se considera a Espronceda el poeta romántico español por excelencia a causa de su talante byroniano. En efecto, su poesía presenta ecos de la de Lord Byron, sobre todo en sus dos poemas narrativos más extensos: El estudiante de Salamanca y el incompleto El Diablo Mundo, en el que se incluye el famoso «Canto a Teresa», dedicado a su amante Teresa Mancha, la chica de la cual Espronceda estaba enamorado.

Cuando Teresa Mancha murió, él se dedicó a la política y al periodismo.
José Espronceda murió a los treinta y cuatro años de garrotillo, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete.


Duque de Rivas

Ángel María de Saavedra y Ramírez de Baquedano, más conocido por su título nobiliario de duque de Rivas, nació enCórdoba, el 10 de marzo de 1791 y murió en Madrid, el 22 de junio de 1865. Fue un escritor, dramaturgo, poeta, pintor y político español.

Pertenecía a una familia aristócrata cordobesa. Realizó sus estudios en el Seminario de Nobles de Madrid y después ingresó en el Ejército. A pesar de su juventud se distinguió en la guerra de Independencia contra los franceses en 1808. Su amistad con Manuel José Quintana le orientó hacia las artes y la participación política liberal. Fue condenado a muerte por Fernando VII pero pudo huir.

 Marchó a Londres donde conoció la obra de Shakespeare, Walter Scott y lord Byron; después estuvo en Francia, Italia y Malta. En 1834 regresó a España, tras la muerte del rey y participó de lleno en la vida política; fue embajador en Francia, presidente del Consejo de Estado (1863) y director de la Real Academia Española, desde 1862 hasta su muerte.

El duque de Rivas se inició en literatura con un libro de poemas, Poesías (1814), de corte neoclásico, tal vez por la influencia del poeta español Manuel José Quintana. Pero, desde su estancia en Inglaterra se volvió un romántico vigoroso, primero apasionado y original, y en sus últimos años más convencional en el uso de la aparatosa parafernalia romántica.

En su larga oda Al faro de Malta (1828) establece la simbología de la luz del faro (liberalismo, romanticismo) que debe servir de guía y no perderse en el oscurantismo y métodos anticuados. El moro expósito (1834) sigue los caminos de Byron y su interés reside precisamente en haber sido introductor del estilo en España. Pero Ángel Saavedra es, ante todo, un dramaturgo; su drama Don Álvaro o la fuerza del sino (1835) sigue siendo la obra romántica por excelencia del teatro español. Está escrita en prosa y verso y en ella se mezcla lo clásico y lo cómico al estilo del teatro de Lope de Vega, pero en ambientes exóticos y con un argumento exagerado de muertes, pasiones y tragedias muy del gusto de la época y que dado el éxito de la obra, tal vez, hizo que el autor siguiera escribiendo en la misma línea. En cualquier caso la obra tuvo repercusión internacional y años más tarde el compositor italiano Giuseppe Verdi la usó como argumento para la ópera La forza del destino.



Obras

Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer, tiene un gran repertorio de obras conocidas, pero  algunas de ellas de gran éxito cómo fueron las rimas y las leyendas, o también cartas desde mi celda. Las rimas pertenecen al genero poético, mientras que las leyendas y las cartas desde mi celda pertenecen al genero narrativo.

Rimas
Las Rimas, son una colección de setenta y seis poesías, publicadas al año siguiente con el título de “El libro de los gorriones”, poseen una gran cualidad musical y una sencillez que contrasta con la sonoridad del estilo de sus predecesores. Son poemas breves en versos asonantes. Los temas más comunes de las rimas de Bécquer, son: el amor, el desengaño, el deseo de evasión, la desesperanza y la muerte.
Una de sus rimas es:

RIMA XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

Leyendas

Las leyendas se publicaron originalmente en periódicos, entre 1861 y 1863, por lo que se supone que su composición fue anterior a la mayor parte de las Rimas. Son veintidós leyendas y están escritas con un estilo delicado y rítmico, donde abundan las descripciones, las imágenes y las sensaciones.
Revelan un aspecto importante del romanticismo literario de su autor al mostrar un interés artístico y arqueológico por la edad media, con sus templos y claustros románicos o góticos, calles tenebrosas, palacios y castillos. Predomina en ellas un espíritu misterioso y mágico con historias populares en muchas ocasiones, en las que la búsqueda de lo inalcanzable suele ser su argumento central.
Algunos de los títulos de las leyendas son:

  • Los ojos verdes, 1861.
  • El caudillo de las manos rojas, 1858.

Cartas desde mi celda

Esta obra se encuentra divida en 9 cartas, estas cartas literarias Desde mi Celda fueron publicadas en El Contemporáneo a lo largo de 1864 desde mayo a octubre. Aparecen recogidas por primera vez en un libro en 1871. Las primeras cartas escritas por Bécquer frente al Moncayo, desde la Celda de Veruela, marcan una época de nuestra literatura, pues en ellas Bécquer trae al arte español una visión más intensa que las anteriores de la Naturaleza.










José de Espronceda

Sus obras más importantes son: El poema El estudiante de Salamanca, El diablo mundo, extenso poema lírico inacabado también. Y las poesías líricas sueltas, entre las que destacan: A Jarifa en una orgía, El verdugo, Canción del cosaco, La canción del pirata, Himno al Sol .


El estudiante de Salamanca

El estudiante de Salamanca es un poema de 1.704 versos publicado en 1840, aunque desde 1837 se fueron dando a conocer diferentes partes del mismo. Su argumento es sencillo e incluye el mito de Don Juan Tenorio, la locura de la protagonista, la visión del propio entierro, la mujer transformada en esqueleto. El autor introduce varias novedades como lo son el uso arriesgado de los versos, la mezcla de géneros, y un protagonista cínico y rebelde. En su momento el poema trasgredió los cánones estéticos y fue de vanguardia.

Consta de cuatro partes:
  • La primera parte es un prólogo en el que asistimos a un duelo de dos personajes desconocidos, y más tarde a la presentación del protagonista don Félix de Montemar.
  • En la segunda parte el lector asiste a las quejas de amor de Elvira, una muchacha que como muchas otras cayó en el engaño de don Félix. Finalmente, Elvira acabará muriendo de amor por el protagonista dejando una carta.
  • La tercera parte nos introduce una partida de cartas entre cinco jugadores. Entrará en escena don Félix de Montemar, quien no dudará en vender objetos que probablemente eran de Elvira (un collar y un retrato) para poder jugar una partida. Durante el transcurso del juego, aparecerá otro personaje, Don Diego, hermano de doña Elvira que viene a vengarla.
  •  La cuarta parte se inicia con el duelo entre don Felix y don Diego. Nos remite a ese "prólogo" de la primera parte. En el duelo ambos personajes morirán.

El diablo mundo

El diablo mundo es un poema inacabado y publicado en 1841.
El texto de la obra consta de dos núcleos estructurales que enmarcan dos textos: un poema narrativo largo y un poema lírico menos extenso. La contextura de la obra presenta una compleja fusión entre los dos poemas formalmente independientes, pero enlazados a nivel conceptual y metafórico.

El diablo mundo es un poema fantástico y filosófico, interrumpido al séptimo canto. El poeta ha metido en el poema todos sus ideales, sus virtudes y sus defectos de hombre y de artista. Su visión dolorosa e irónica del mundo fonda su apoyo en el tradicional materialismo español y en el humor byroniano.







Canción del pirata

Canción del pirata es un poema publicado por primera vez en la revista “El Artista” en 1835, apareciendo de nuevo en Poesías (1840), uno de los máximos exponentes de la poesía del Romanticismo español. Exalta a un pirata como ejemplo de personalidad que vive al margen de la sociedad despreciando las convenciones y los bienes materiales. El protagonista tiene como máximo ideal la libertad.

Está escrito con tres esquemas de rima distintos:
  • Cabeza: Dos estrofas con rima - a a b / - c c b de versos octosílabos con rima consonante, quedando libres 1º y 5º. La rima del 4º y el 8º es aguda.
  • Estrofas: Compuesta por dos esquemas. El primero: a b a c c b, octosílabos con rima consonante. El segundo verso es tetrasílabo. A esta sextilla se añade otra de ocho versos con esquema idéntico al de la cabeza de versos tetrasílabos. La rima de 4º y 8º verso es aguda, repitiendo el esquema de la cabeza
  • Estribillo: - a - a, copla octosilábica con rima asonante.



Duque de Rivas
 
Autor de poesías, teatro y sonetos. Una de sus obras teatrales más importantes fue:

Don Álvaro y la fuerza del sino

Argumento

En esta obra se nos narra la vida de Don Álvaro. Don Álvaro se dirige a España, desde América, con el fin de pedir la rehabilitación de sus padres pero por amor a Leonor, una joven de la familia Calatrava, olvida la misión que le ha llevado a España.
Don Álvaro pretende casarse con Leonor pero su padre, no les permite casarse, y en una furtiva visita de don Álvaro a su amada, este es sorprendido por el padre de la joven, al cual mata de un disparo involuntario. Tras este trágico accidente, Leonor huye a una gruta a realizar penitencia y don Álvaro huye de los hijos del marqués que desean matarle en venganza por la muerte de su padre. Don Álvaro, se alista en el ejército y es enviado a Italia para combatir, allí establece una amistad con don Carlos, hijo del marqués que más tarde descubrirá que Don Álvaro es el asesino de su padre y le reta a un duelo en el cual el hijo del marqués muere.

Don Álvaro es encarcelado por realizar el duelo, pero en un ataque del bando enemigo lo liberan y le proponen luchar al lado de este, acepta. Tras luchar junto a ese ejercito sale ileso gracias a sus grandes dotes como militar y decide recluirse en un convento franciscano en el que realiza una dura penitencia que es interrumpida por don Alfonso, el hijo del marqués, que le obliga a batirse en duelo contra él, don Álvaro se niega, pero más tarde se ve obligado a aceptar y en el transcurso del duelo hiere a don Alfonso, el cual pide apoyo religioso, y lo llevan a la gruta en la que se refugió Leonor, cuando don Álvaro la había dado por muerta, y al dirigirse a su hermano en ayuda, este, creyendo que los enamorados continuaban aliados, mata a su hermana lleno de ira. 

Don Álvaro dolorido por la muerte de su amor platónico y odiándose a sí mismo por matar contra su voluntad a toda una familia se suicida maldiciéndose y llamándose Satanás a sí mismo.

Estructura externa

El libro se divide en las cinco jornadas tradicionales del romanticismo teatral. Estas cinco jornadas se dividen en escenas de la siguiente manera:
  • I jornada: ocho escenas.
  • II jornada: ocho escenas.
  • III jornada: nueve escenas.
  • IV jornada: ocho escenas.
  • V jornada: once escenas.
 Estructura interna

Se divide en tres partes, que son las acciones más importantes de la obra.
  • Primera parte: La muerte del marqués.
  • Segunda parte: La muerte de don Carlos.
  • Tercera parte: La muerte de don Alfonso, doña Leonor y don Álvaro.

Personajes
  • Don Álvaro: Es un hombre respetuoso con las leyes, honesto, formal, generoso valiente y culto. En el campo amoroso es un apasionado amante y un fiel cónyuge. Representa a la burguesía ya que no es un noble y es un ser acaudalado.
  • Leonor: es la heroína romántica. Es tierna, tímida y dócil. Se encuentra dominada por su padre al cual en un inicio parece intentar desafiar pero finalmente se siente incapaz de desobedecerle.
  • El marqués de Calatrava: se presenta como un padre protector y tierno, pero a la vez es firme en sus convicciones, tiene unos valores inamovibles.
  • Don Carlos: es todo un caballero al inicio pero al desear, finalmente, tan fervientemente la venganza de su padre esta visión se pierde.
  • Don Alfonso: personaje de gran simpleza, menos desarrollado psicológicamente que su hermano, solo se mueve por la venganza lo que le hace rígido frío y poco real.
 Lenguaje y estilo

La narración está hecha a partir de conversaciones entre personajes, algunos diálogos y también monólogos. En el lenguaje destaca la entonación, el ritmo y la musicalidad, la abundante adjetivación y riqueza léxica, que presenta diferentes registros lingüísticos.
La obra está escrita en verso y prosa. Predominan las estrofas de arte menor y rima consonante. Lo que más abunda son redondillas.

jueves, 16 de febrero de 2012

Garcilaso de la Vega

Biografía


Garcilaso de la Vega nació en Toledo, entre el 1494 y el 1503 (posiblemente en el 1498). Fue el tercer hijo de Garcilaso de la Vega (fallecido el 8 de septiembre de 1512, tres días después de otorgar codicilio), señor de Arcos y comendador mayor de León en la Orden de Santiago, y de Sancha de Guzmán, señora de Batres y de Cuerva. Sus abuelos paternos fueron Pedro Suárez de Figueroa, hijo de Gómez I Suárez de Figueroa y Elvira Lasso de Mendoza, hermana del primer Marqués de Santillana, y Blanca de Sotomayor (hija de Fernando de Sotomayor y Mencía Vázquez de Goes, a través de quien hereda el señorío de Arcos). Su madre, Sancha de Guzmán, fue hija de Pedro de Guzmán, señor de Batres (hijo del cronísta Fernán Pérez de Guzmán) y de María de Rivera. Quedó huérfano de padre y se educó esmeradamente en la Corte, donde conoció en 1519 a su gran amigo, el caballero Juan Boscán. Seguramente a este debió el toledano su gran aprecio por la lírica del valenciano Ausiàs March, que dejó alguna huella en su obra.

Garcilaso entró a servir en 1520 a Carlos I de España en calidad de miembro continuo de la guardia regia.
Aprendió griego, latín, italiano, francés, música y esgrima. En los años siguientes, Garcilaso luchó en la Guerra de las Comunidades de Castilla y fue herido en la acción de Olías del Rey; también participó en el cerco a su ciudad natal (1522); a finales de ese mismo año se embarcó, en compañía de Juan Boscán y Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, futuro virrey de Nápoles, en una expedición de socorro que quiso (y no pudo) evitar la caída de Rodas en poder de los turcos; de nuevo resultó herido, esta vez de gravedad.

De vuelta a España fue nombrado caballero de la Orden de Santiago y en 1524 se enfrentó a los franceses en el cerco de Fuenterrabía. A su retorno a Toledo, contrajo matrimonio en 1525 con Elena de Zúñiga, dama de doña Leonor, hermana de Carlos I; por ello Garcilaso entró a formar parte del séquito de ésta. También tuvo un hijo antes de su matrimonio con una dama comunera toledana, Guiomar Carrillo, que reconoció de forma póstuma, Lorenzo Suárez de Figueroa, nacido hacia 1521.

Por entonces empezó a escribir sus primeros poemas según la estética de la lírica cancioneril, que pronto desecharía; además, ejerció un tiempo como regidor de su ciudad natal.
Garcilaso nos dejó una breve colección de poesías: 1 Epístola dedicada a Juan Boscán, 2 Elegías en forma epistolar, 3 Églogas pastoriles, 5 Canciones y 38 sonetos.

Estilo

La poesía de Garcilaso muestra una realidad estilizada, depurada. No utiliza metáforas complicadas ni recursos expresivos atrevidos.

En el aspecto métrico, prefiere el endecasílabo acentuado en sexta y, en menor medida, en octava.

El lenguaje es sencillo: busca la claridad y la exactitud descriptiva. Aunque abundante, la adjetivación no es excesiva.

Obra literaria

No publicó ninguna obra en vida; toda su producción poética la recoge Juan Boscán y la publica en 1542 junto con poemas suyos. En 1569 un librero salmantino publica por separado la obra de Garcilaso.

En 1574 "El Brocense" publica una edición en la que añade composiciones no incluida en la de 1543 y además se corrige el texto de acuerdo con un manuscrito perdido hoy; en una serie de notas va indicando las fuentes clásicas e italianas consultadas por Garcilaso. En 1577 revisa esta edición añadiendo algunas obras mas. En 1580, en Sevilla, Fernando de Herrera publica otra edición comentada.

El hecho de que Garcilaso use fuentes clásicas, posee un gran valor, pues es una forma de mostrar su sabiduría. Como señala Elías Rivers utiliza temas, formas métricas, recursos y géneros existentes en la tradición literaria: se observan modelos petrarquistas, influencia de los cancioneros italianos (Ariosto, Sannazaro), de poetas latinos (Virgilio, Ovidio, Horacio). Toda esta herencia se funde en la voz de Garcilaso en contenido y forma.

Agrupamos la obra de Garcilaso por géneros:

• Cancionero petrarquista (formado por 40 sonetos y 5 canciones).

• Ensayos epistolares (2 elegías en forma epistolar y la epístola a Juan Boscán).

• 3 églogas pastoriles.

En el Cancionero Petrarquista la canción 5a y última pertenecen a un genero distinto: Oda a la flor de Gaido - oda de tipo horaciano - Aquí podemos destacar la exploración de los estados del alma y el gusto por la naturaleza (grandes temas desarrollados por Petrarca). Podemos destacar el soneto X y el XXV que se consideran motivados por la muerte de Isabel Freire.

La lírica renacentista

Las relaciones políticas, guerreras, religiosas y literarias entre Italia y España desde la mitad del siglo XV, hicieron que existiera un amplio intercambio cultural entre estos dos países. El pasado de dos ilustres valencianos, Calixto III y Alejandro VI, sirvió para estrechar las relaciones culturales entre Castilla, el Reino de Aragón, Cataluña y Roma. En Italia se editaban o traducían las obras literarias españolas de mayor relieve, como el Amadís de Gaula, La Celestina, Cárcel de Amor o las composiciones poéticas de Jorge Manrique e Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, así como las compilaciones de producciones populares como los villancicos y los romances. Otro tanto sucedía en España con obras italianas, como la Jerusalén liberada, de Torcuato Tasso.
Estas relaciones hispano-italianas fueron muy importantes, ya que llevaron a la Península las inquietudes y gustos que propiciaron el Renacimiento español.

Estilo

El estilo de la lírica renacentista se caracteriza por:

• La naturalidad y huida de la afectación.

• Sintaxis regular y sencilla.

• Renuncia a latinismos innecesarios.

• No se dejan de lado ciertos artificios como el hipérbaton, la bimembración, las imágenes y metáforas de fácil comprensión.

Temas

Amor

Concebido desde el punto de vista platónico, es el tema renacentista más importante. Se continúa con la tradición de amor cortés, pero filtrado por el tratamiento que le da Petrarca y por el neoplatonismo del Dolce Stil Novo, que hace del amor el elemento cohesionador del cosmos. La mujer es ahora reflejo de la Belleza divina y camino de perfección hacia Dios.

• Petrarquismo: En la lírica renacentista fue posiblemente el tema del amor el más tratado, concebido a la manera de Francesco Petrarca (1304-1374). Petrarca, con su Cancionero, ofrecía a los poetas renacentistas un modelo de diario poético autobiográfico que podría ser imitado. Dividió su Cancionero en poesías in vita y poesías in morte (vida y muerte de la amada, Laura), con un poema prólogo y otro poema que hacía las veces de epílogo. Este cancionero se consideró su diario poético autobiográfico, con la referencia absoluta a la amada Laura.

• Neoplatonismo: Se trata de un concepto de raigambre filosófica que afecta al tema del amor renacentista.

Naturaleza

Como algo idílico, (Bucolismo: Que es una temática habitual de la literatura, la pintura y el teatro que se suele ambientar en lugares naturales rústicos como bosques y montañas, en cercanía de prados y agua, diálogos de temática amorosa y disputas musicales protagonizadas por pastores, a veces encubriendo personajes o historias de amor reales).

El Renacimiento concedió gran importancia a la descripción de la naturaleza, no por su valor intrínseco, sino por su relación con los sentimientos que en ella se desarrollan. Los poetas renacentistas tratarán el tema de la naturaleza haciendo alusión al tópico literario del locus amoenus (lugar ideal con una naturaleza vivificadora).
En este lugar idealizado aparece el deseo de una anhelada Edad de Oro (falta de injusticias, dolor, hambre, presencia de la eterna juventud), donde los pastores, las pastoras y las ninfas son los protagonistas.

Mitología

Los principales temas mitológicos recurridos por la lírica renacentista tienen en la Metamorfosis de Ovidio una clara fuente de inspiración. En la Metamorfosis, se toman seres mitológicos clásicos como símbolos de fuerzas y fenómenos naturales: amor es Venus, Marte es la guerra, Hércules la fuerza… así como de cualidades físicas, morales y experiencias humanas: la belleza está encarnada por Apolo, de igual forma que el orgullo por Ícaro, las historias de Apolo y Dafne, Orfeo y Eurídice, Dino y Eneas…
En relación con estos temas mencionados, existen varios tópicos renacentistas, tomados del mundo clásico algunos de ellos:

• El Carpe Diem, cuya traducción sería "atrapa el día" o "aprovecha el momento". Con él se aconseja el disfrute de la vida antes de la llegada de la vejez.

• La Descriptio puellae, descripción de la belleza ideal de la mujer.

• El Beatus Ille o alabanza de la vida del campo, apartado de lo material, frente a la vida de la ciudad, con sus peligros e intrigas.

• El Locus amoenus o descripción de una naturaleza perfecta e idílica.

• La Aurea mediocritas, gusto y satisfacción por lo sencillo, lo que se posee... frente al deseo desmesurado de riquezas

Características

La lírica renacentista busca la naturalidad y la sencillez fruto de una cuidadosa elaboración. Se incorporan palabras nuevas (cultismos) y progresivamente el lenguaje se va haciendo artificioso y cargando de elementos ornamentales. En éste género, será quizá, en el que mejor se perciban las tensiones entre formas medievales y renacentistas.

La imitación de los autores italianos trae consigo una revolución basada en estos elementos:

• Renovación formal que comienza con la práctica de endecasílabos y heptasílabos y continúa con la innovación estrófica.


Los cambios formales implican:

•  La adopción de nuevos géneros, algunos de ellos de estirpe clásica (canciones, églogas, epístolas, odas).

• La incorporación masiva de nuevos temas y motivos (amor petrarquista, mitología y temas clásicos expresados con la topica del carpe diem, beatus ille, etc.). En este punto se corrobora la síntesis de los viejos temas medievales del amor cortés (crueldad y belleza suprema de la dama, comportamiento codificado del amante) con los nuevos conceptos aprendidos de Petrarca y del dolce stil nuovo.

Por otra parte, Alonso Zamora Vicente trata de aplicar el concepto de “generación literaria” de Petersen a los poetas líricos del Renacimiento. De resultas que constituirían una generación liderada por Garcilaso, nacida entre 1481 y 1520, que tiene una formación común, un lenguaje generacional propio, una rebeldía contra la anquilosada generación anterior y que comparten una amistad personal y unas experiencias generacionales.
Sin embargo, este planteamiento no cuajó entre los historiadores de la poesía española del Renacimiento, y éstos prefieren postular la existencia de dos grupos:

• Los introductores del verso italiano: Sa Miranda, Boscán, Garcilaso y Hurtado de Mendoza.

• Los epígonos: Gutierre de Cetina, Acuña y Silvestre.

Más que plantear la renovación petrarquista española como una reacción contra el “anquilosado modelo” de la poesía de los cancioneros, sería mucho más exacto afirmar no sólo que ambas corrientes coexisten en la primera mitad del siglo XVI, sino que además se entrecruzan y entremezclan; aunque también puede defenderse con bastante fundamento que los “nuevos” poetas españoles evolucionan paulatinamente de la moda cancioneril al petrarquismo, visto entonces como etapa de madurez expresiva, y no como ruptura radical con el estilo anterior. Tal y como demuestra Rafael Lapesa con respecto a La trayectoria poética de Garcilaso.

Autores

Entre la lírica de los autores renacentistas se encuentran como más conocidos:

• Garcilaso de la Vega: Natural de Toledo. Enamorado de Isabel Freire y casado con Elena Zuñiga. Ideal cortesano. Escribió la Epístola, Elegías, Églogas, cinco canciones (“La flor de Gnido”) y cuarenta sonetos.

• Juan Boscán: Amigo de Garcilaso. Escribe Epístola a Mendoza.

Dentro de la literatura religiosa se encuentran autores como:

• Juan Luis de León: Tradujo el Cantar de los cantares prohibido por el Trento, cuestionó la Vulgata, prefiriendo el texto hebreo de la Biblia.
Tenía rivalidades con teólogos y órdenes religiosas, por lo que permaneció cinco años en la cárcel.
Escribió en verso obras como Oda a la vida retirada, Noche serena, Oda a Salinas, Oda a Felipe Ruiz o Profecía del Tajo.
En prosa escribió Los nombres de Cristo y La perfecta casada.

• San Juan de la Cruz: Escribió Noche oscura del alma, Cántico espiritual y Llama de amor viva.
San Juan de la Cruz
Dentro del género teatral nos encontramos autores de la talla de Lope de Rueda, que escribe los pasos Aceitunas y La tierra de Jauja.

• Cervantes: Escribe ocho comedias: Los baños de Argel, El rufián dichoso; ocho entremeses: El juez de los divorcios, La guarda cuidadosa, El vizcaíno fingido, El retablo de las maravillas, El viejo celoso, La cueva de Salamanca, El rufián viudo y La elección de los alcaldes.

Introducción al Renacimiento

Renacimiento es el nombre dado a un movimiento cultural, que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI. Italia fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias.

El nombre «renacimiento» se utilizó porque este movimiento retomaba los elementos de la cultura clásica. El término simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por cierto antropocentrismo.

El desarrollo del Renacimiento, coincidió con el inicio de la Edad Moderna, marcada por la consolidación de los Estados europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo.

Ideología

El Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística de la Edad Media. Con la misma conciencia, el movimiento renacentista se opuso al arte contemporáneo del norte de Europa.

La mentalidad renacentista responde a la doctrina del humanismo, que se caracteriza por:

• La valoración del mundo grecolatino, en el que se busca una nueva escala de valores basada en el individuo.

• El antropocentrismo; el hombre es el centro del universo, capaz de dominar el mundo y crear su propio destino.

• Se antepone la razón al sentimiento y prevalece el equilibrio, la mesura y la armonía (Aurea mediocritas).

• El nuevo ideal del hombre es el de El cortesano de Castiglione, el perfecto caballero hábil como poeta y guerrero.

• Un nuevo ideal de belleza; la naturaleza, la mujer, el amor se presentan idealizadas. Se describe el mundo no como es, sino como debería ser.


Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la unidad estilística que hasta ese momento había sido «supranacional».